Relato de la comunidad
Qué ocurrió
Por MARIA FELISA EGUIZÁBAL FERNÁNDEZ
La culpa es de la sandalia, la del pescador; asegura Jeremías.
La encontré en la playa, creía que era extraordinaria, y la metí en el bolso de las coquinas. Pletórico de alegría la guardé en la biblioteca, junto a la colección de objetos raros que suelo encontrar. Cociné los moluscos con bien de perejil y tras ingerirlos con un buen albariño, me dormí en la hamaca del cobertizo.
Entre fantásticos sueños intenta despertar cuando el pulpo lo sujeta con sus fuertes tentáculos…, pero solo alcanza a escuchar un susurro… ¡Jeremías, descanse, solo es una indigestión de coquinas en mal estado!