Relato de la comunidad
DANA
Por GOLOSINAS LITERARIAS
Tiempo ha, los habitantes de algunas comarcas recónditas no tenían piedad a la hora de deshacerse de los recaudadores de hacienda que enviaba el tirano de turno. Siempre había algún risco cercano por donde despeñar al servil funcionario.
Algo cambió con la democracia y, aunque el fisco sigue resultando antipático a la mayor parte de la ciudadanía, en la actualidad el recaudador no ha de simular ceguera para evitar entrar en territorios hostiles. No obstante, aquellos que aún viven en el arroyo siguen echando mal de ojo a los vástagos de tan hacendosa mujer, y no les falta razón.