Relato de la comunidad
LLUVIA EN OCRE Y ROJO
Por ISABEL JIMÉNEZ MORENO
La lluvia. Todos lo dicen: si aquí no llovía.
Lo dicen sin mirarse. Lo repiten una y otra vez: aquí no llovía.
Lo dicen andando entre el fango, donde los zapatos se quedan clavados.
Necesitan botas de goma, palas, capazos donde recoger el barro que sepulta sus cosas y la vida de doscientas veintiocho personas.
Una marea de chalecos viene cruzando el puente.
Solo hace cuarenta y ocho horas desde que el barranco se desbordó. No hubo aviso porque alguien decidió que no era para tanto, que solo caían cuatro gotas.
Y en la Horta Sud no llovía.