Relato de la comunidad
CAPITALISMO ESTÉRIL
Por Jesús Navarro Lahera
Solo quedaba yo de la antigua resistencia, ese grupo que, para los que controlaban todo, era considerado una panda de violentos que causaban problemas pistola en mano. El ser el último me facilitó colarme en la planta de maternidad, donde comprobé que todo era cierto. Los médicos, tras extraer la placenta a cada una de las cientos de mujeres pobres que acababan de dar a luz de forma simultánea, y como una medida más de la igualdad impuesta por las autoridades, les quitaban los bebés para ofrecérselos, previo pago al hospital del dinero establecido, a las esposas de los ricos.