Relato de la comunidad

Nada tienen que ver los circos actuales con los de hace unas décadas, cuando resultaba todo un acontecimiento su llegada al pueblo o ciudad, y su variante, las ferias de monstruos.

Por José Antonio Sobrino

Una piel escamosa, por alguna enfermedad, te convertian en mujer serpiente u hombre lagarto, los niños buscaban cualquier toldo entreabierto intentando ver al mago que hipnotiza con la mirada,al escupefuegos, al forzudo ó al liliputiense.

Hoy todo eso nos causa horror.

Volátil que es la memoria colectiva que no quiere recordar barbaridades del pasado, pero el olvido es la semilla para repetirlas.

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