Relato de la comunidad
Dualidad
Por Feli Eguizábal Fernández
Aquella primera vez, en la estación de esquí, ¡nunca la olvidaré!
Fue un encuentro fortuito, acompañado del encantamiento que el lugar transmitía y que nos trasladó al doble CUÁNTICO de nuestro espacio.
Errantes y perdidos habíamos habitado en nuestros cuerpos; pero desde ese instante, nos condujimos por pistas y remontes, rodeados de nieve, como por un desfiladero carente de amarres, precipitándonos entre rocas y nubes; y, encontrando nuestra CONCIENCIA harto complacida, nos adentramos en el MISTERIO de nuestras almas gemelas, sedientas de su natural VIBRACIÓN.
Alcanzamos un mundo lleno de ESPIRITUALIDAD que ya no quisimos abandonar.