Relato de la comunidad
Sin pensar especialmente
Por Margarita Campos Sánchez
en la cocina de mi abuela,
un zoom sensorial
vino a despertar
mis recuerdos culinarios
y recordé su modo particular
de confitar las cebollas.
Recuerdo que tenían
un sabor agridulce que,
llenaba mi paladar de sensaciones.
Nunca fui amante de la agricultura
ni sus productos,
pero esa cebolla me volvía loca,
jamás fui capaz
de hacerla igual
a pesar de leer su receta que
volaba por mi cocina como
si un ventilador
la moviera sin descanso,
eso si,
aprendí que las cosas que
las abuelas cocinan,
quedan tatuadas
en el paladar,
como esas cebollas moradas,
deliciosamente confitadas.
Margarita Campos.