Relato de la comunidad
Abandonamos la ceja de selva con muchas fotos en el móvil y mordeduras de hormigas en las piernas.
Por Alicia Manzanares Jiménez
Llegados a destino, nos acomodamos en la terraza del restaurante y dimos buena cuenta de unos aperitivos hechos a base de pepas de macambo tostadas.
Habíamos regresado caminando y boqueábamos como un paiche, pero no estábamos tan cansados como para no bailar a ritmo del rap que un grupo de niños kukama interpretaba en la calle.
-Atiende Mari ¿qué elegimos para comer?
-La carta sugiere piraña o doncella, pero creo que hoy me pediré una ensalada de chonta y… ¡un pisco sour!