Este mes
Convocatoria de Noviembre 2016
El prólogo
Por Diego Rubio

Podría escribir de pena pero no me da la gana. Hay temas horripilantes que llamarían la atención y me asegurarían la empatía evidente de aquel que ha venido aquí a leer (de felicidad) pero no. La felicidad es mucho menos comercial pero mucho más guay.
Hay cosas sencillas que me hacen feliz. Incluso ese hecho en sí mismo ya me hace feliz. Retroalimentación feliz. Una tostada con tomate, el tacto de la pared del pasillo de la casa de mis tíos o un portal precioso que hay en Barcelona son cosas de lo más absurdas que me dan una felicidad tan verdadera que me doy cuenta de que ser feliz es tan relativo que no hay posibilidad alguna de control.
Cinco palabras es una de esas cosas sencillas que me hace feliz.
Me abro en canal y me saco el corazón a este prólogo y confieso que llevo dos años con un estado ansioso de alerta incómoda. Las circunstancias han sido así. He sufrido una cosa que he tenido a bien llamar La Sed que no es sino una deshidratación temporal de felicidad. Boko Haram, el pelo de la niña refugiada que su padre cortó para que no cogiese piojos, las agresiones sin ton ni son, Haití y su dolor, los ataques terroristas de París y Orlando, la vejez de mi abuela… son esponjas que se me han caído dentro y que han ido absorbiendo mi felicidad, que no puedo digerir y de las que no soy capaz de olvidarme.
Pero tengo un as guardado bajo la manga. La Sed se combate bebiendo lo que llamo Gotas de Luz.
Las Gotas de Luz son pequeños salvavidas de hidratación que he tenido la suerte de poder buscar y encontrar.
Todas y cada una de las causas de Cinco Palabras han sido para mí Gotas de Luz. Me han reconciliado un poquito con el mundo. Ver que existe gente entregada que lucha contra las desigualdades, contra la pobreza, que favorece la vida de los demás, que ayuda, que se esfuerza y que sufre por conseguir un mundo mejor me ha permitido no morir deshidratado.
Hacer algo, por mínimo que sea, para hacer más felices a los que han tenido una suerte diferente, crea Gotas de Luz.
Por eso os invito este mes de Diciembre a participar con otra de estas maravillosas causas solidarias tan necesarias.
Este mes lo recaudado con nuestros relatos irá a parar a La orden de las Mercedarias de Málaga, que trabajan sin descanso en el Hospital de San Andrés en Santo Domingo, curando con lo que les donan a muchísima gente necesitada, haciendo una labor durísima y maravillosa, creando una pequeña nube que, de vez en cuando, hace que lluevan sobre esa gente preciosas Gotas de Luz.
Por favor señoras y señores, ya que han venido ustedes aquí, aunque sea sin saberlo, a leer sobre felicidad, conviértanse en Gota e hidraten el mundo con su Luz. Aquí pueden escribir, hacerse socios y/o comprar el volumen de relatos del mes. Cualquier cosa llena un poquito más el mundo de luz. Estoy seguro de que juntos, cada uno aportando un poquito de hidratación, conseguiremos que La Sed de este mundo desaparezca poco a poco.
Diego Rubio.
TCP de Iberia. Escritor solidario desde el comienzo de cinco palabras y novelista.
La causa del mes
Haití, el país que nunca se recupera: la historia desde el terremoto de 2010 al huracán Matthew

El pueblo haitiano todavía luchaba para recuperarse de las devastadoras consecuencias de la catástrofe de hace seis años: más de 200.000 muertos, un mortífero brote de cólera y una crisis habitacional y de servicios severa cuando le ha vuelto a golpear duramente la fuerza de la naturaleza en forma de huracán.
El peligroso huracán Matthew abad Inaba Haití con destino a los Estados Unidos, después de haber ocasionado la mayor crisis humanitaria desde aquel devastador terremoto de 2010.
«No hay esperanza en esta isla», lamentó en su cuenta de Facebook Makenley Loussaint, un estudiante haitiano de 19 años. «Muy mal, no hay comida», añadió.
Su comentario refleja una cruda realidad: la pequeña isla caribeña todavía luchaba por recuperarse del terremoto que hace seis años causó más de 200.000 muertos y el subsecuente brote de cólera que se cobró 10.000 vidas, cuando los primeros vientos tocaron tierra.
Mourad Wahba, sub representante especial de la ONU para Haití, señaló en un comunicado que mucha gente se ha visto forzada a abandonar su vivienda y que el sistema de telecomunicaciones quedó inhabilitado en el muy afectado suroeste del país.
In this photo released by UNICEF, a woman crosses the street on a flood effected road as hurricane Matthew passes over on October 4, 2016 Port au Prince. Weakened but still dangerous, Hurricane Matthew churned toward the Bahamas Wednesday en route to an already jittery Florida after killing at least nine people in the Caribbean in a maelstrom of wind, mud and water. / AFP PHOTO / UNICEF / Logan ABASSI / RESTRICTED TO EDITORIAL USE – MANDATORY CREDIT «AFP PHOTO / UNICEF/ Logan ABASSI – NO MARKETING – NO ADVERTISING CAMPAIGNS – DISTRIBUTED AS A SERVICE TO CLIENTS
Según la ONU, el desastre provocado por el huracán Matthew ha afectado a 350.000 habitantes, y según confirmó el ministro del Interior haitiano, François-Anick Josep, el balance que dejó el huracán es más de un centenar de muertos, medio centenar de ellos en la ciudad sureña de Roche-a-Bateau.
Por eso, Claribel Aránega y Cinco Palabras han elegido esta causa solidaria del mes dedicársela a los damnificados por el Huracán Matthew. Siguendo la petición en Twitter de la embajada de Francia en España @france_espagne hemos decido donar la recaudación del mes a la ONG Acoger y Compartir que trabaja para ayudar la emergencia social de Haití y es una asociación cristiana abierta a todas las personas de buena voluntad.
Acoger y Compartir fue fundada en Granada en 1997. Que colaboran en el sostenimiento de personas y proyectos que luchan por la defensa de la dignidad humana en países desfavorecidos
Actualmente cuentan con miembros en Granada, Madrid, Tomelloso (Ciudad Real), Tenerife y Zaragoza entre otras localidades españolas.
A man is carried across the river La Digue in Petit Goave where the bridge collapsed during the rains of the Hurricane Matthew, southwest of Port-au-Prince, October 5, 2016. Haiti and the eastern tip of Cuba — blasted by Matthew on October 4, 2016 — began the messy and probably grim task of assessing the storm’s toll. Matthew hit them as a Category Four hurricane but has since been downgraded to three, on a scale of five, by the US National Hurricane Center. / AFP PHOTO / HECTOR RETAMAL
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