Relato de la comunidad
Ahí viene ese maldito peludo moviendo la cola con la misma intención de siempre: mear en mi pie y jugar con la estúpida paloma. Ella vuela hacia mi cabeza donde defeca plácidamente. ¡Qué mala suerte l
Por marolayo
Mi fidelidad hacia mi creador hace que reivindique el valor de los escultores, admirables artistas que dan vida a materiales inertes.
Tú no tienes la culpa perrillo juguetón ni tú paloma cagona.