Relato de la comunidad
Amarga dulzura
Por SILVIA REYES GUERRA
—Yo no tengo MIEDO—decía, agarrando la bolsa de gominolas de COLORES que tenía entre las manos—. ¿Quieres ENERGÚMENOS? —preguntó, mientras masticaba con dificultad.
—¿Energúmeno? —repitió la MUJER, extrañada.
—Sí. Cuando papá se pone de este color —coge una gominola roja—, mamá le dice energúmeno. Y luego papá la aprieta así de fuerte —aplasta la gominola entre sus dedos hasta dejarla hecha papilla—.
La agente observa a la madre.
—Señora, ¿está segura de que no quiere DENUNCIAR?