Relato de la comunidad

Anoche soñé con Caine, un perro…

Por Thays Santos de Fez

Anoche soñé con Caine, un perro lobo, blanco como la nieve y ojos oscuros. Jugaba y corría en el campo, libre, pero algo le pasaba siendo tan joven. Se agotaba muy rápido, como si un vampiro le estuviese quitado la energía. Peter, su dueño, decidió que marchaban a casa y subieron al coche. Caine seguía sintiendo el cansancio, se encontraba como una flor marchita. Aparcaron en la puerta del chalet y segundos antes de bajar del vehículo, Peter sintió un fuerte dolor en el pecho. Una pareja que paseaba con su hijo por esa misma calle se interesaron en ayudarles. El niño y el perro se miraron y al instante, sintieron una fuerte conexión. Jarian le señalaba y, a su vez, miraba a sus padres sin decir nada. La sensibilidad de Peter percibió la necesidad de Jarian y dirigió a sus padres estas mismas palabras: «adoptarlo, por favor, yo ya no puedo cuidarlo y, ellos van a realizar juntos un bonito camino». Desde esa misma noche Caine duerme a los pies de la cama de Jarian, se cuidan mutuamente y avanzan juntos en el autismo del chico.

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