Relato de la comunidad

AÑORANZA

Por Valen2

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Atardecía mientras paseaban por aquella idílica ciudad. Pero tras una semana de vacaciones, ambos ya notaban esa morriña del que viaja. De repente, cerca de un bar, al oír a un músico callejero desgranar una copla andaluza, él se arrancó con palmas y un ¡olé!; y ella, contagiada, le siguió el ritmo. Pronto, sin rubor alguno, los dos comenzaron a españolear al unísono.

Cuando finalizó aquel momento mágico, ella lo miró y dijo: «Tenemos el alma llena de saudade». Él asintió, se acercó y la besó. Y juntos, añorando su país, se fundieron en un largo y entrañable abrazo.

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