Relato de la comunidad

APRENDIZ

Por Galilea

Sal de la tribu y despierta

al hacedor de los sueños.

Busca cómo abrir la puerta

que sin cerrojos convierta

en certezas tus empeños.

Transgredir la norma impuesta,

renacer en la sonrisa

con la exquisitez propuesta

que por tu boca es respuesta

del aliento que precisa.

Saludándole a la vida

despojas de frustración

la piel que acabó dormida

y en su sombra desmentida

llegó a helarte el corazón.

Ser consciente del latido

y el instante regalado;

un danzar comprometido

que del pecho habrá nacido

libre, fuerte y renovado.

Loco aprendiz de tu vida;

recolocadas sus piezas,

sanando sobre la herida.

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