Relato de la comunidad

AS TIME GOES BY

Por Pilar Alejos

Todavía lloro cuando recuerdo que aquel tenía que haber sido un viaje de ensueño. Fue imposible reunir el dinero suficiente para un crucero por el Caribe y me decidí por unas vacaciones de cine en Casablanca. Preparé las maletas, sin olvidar mi vestido amarillo más sexy.

Como buena admiradora de Bogart, salí a la búsqueda del “Café de Rick” recorriendo toda la ciudad bajo la luz de la luna. Al entrar, afloró mi inseguridad, pero después del hachís, que me ofrecieron con amor, acabé diciéndole al pianista: “Tócala, otra vez, Sam”.

Aún no me puedo creer lo que ocurrió después…

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