Relato de la comunidad
ASÍ LO ENTIENDO
Por Nani Canovaca
En la educación que recibíamos aunque fuera humilde y sencilla, por encima de todo, en el lote iba incluido una gran cantidad de respeto y valores. La formación era nuestra oportunidad. Aún para colocar un ladrillo, se empezaba por el primer escalón, sabiendo que no se pisaba todo lo que nos encontrábamos a nuestro paso, como hizo el caballo de Atila. Lo que se aprendía era encaminado a obtener un trabajo remunerado para vivir con dignidad, conseguir la independencia de nuestros mayores y ellos a su vez, una jubilación decente. Y por encima de todo, ¡libertad para todos!