Relato de la comunidad

ATÍPICA PRIMAVERA

Por Amalia Martínez Fernández

Un invierno inesperado cambió nuestro destino. No ha sido fácil asimilar la retahíla de normas impuestas por el gobierno. Pero aquí estamos, en esta hermosa y atípica primavera sin saber, hacia dónde nos dirigimos.

Solo han transcurrido unos pocos meses, pero es como, si al querer volver con demasiada prisa a nuestra vida anterior, olvidando el horror vivido por tantas personas, nos refiriéramos a un antaño lejano.

Solo al escuchar las cifras de contagios y fallecidos, algunos somos conscientes de esta gran verdad, que nos invita a recapacitar y a hacer una gran reflexión.

¡Las prisas nunca fueron buenas!

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