Relato de la comunidad
BUEN DEPORTISTA
Por África Sánchez
En el afán de ganar siempre
perdía la niña todos sus partidos,
hasta que un buen día
la soberbia la lesionó.
Cuando la vio la humildad,
con compasión conocida
a su corazón llamó,
explicándole que el deporte
también es un acto de amor,
se trata querida niña,
de hacerlo cada vez mejor,
ir mejorando despacio,
como subir la montaña
templando la respiración.
Se gana si se disfruta
aún en el esfuerzo y la lucha,
porque aunque no lo parece
te deslizas como en nieve
si a competir aprendes
sintiendo más empatía
por el contrario
al que vences.