Relato de la comunidad
Cabaret
Por pemmerich
El espectáculo va a comenzar y me arreglo el sombrero de cabaret frente al espejo del vestuario. Soy una vedette. Le doy al público lo que desea: una voluptuosa bailarina de pechos operados. El cuerpo de una mujer vende. Su inteligencia es menospreciada y su fuerza asusta. Pienso en mi niña… Solo deseo que encuentre un camino de superación en que se valore su mente, y su firmeza no se confunda con agresividad ni su independencia con egoísmo.
Última llamada… Abro la puerta. Me detengo…
Colgué el sombrero. Si quiero que venza en su lucha, la función acaba conmigo.