Relato de la comunidad

COLUMBA

Por Raúl G.R

Al abrir la VENTANA para ventilar, un par de PALOMAS aprovechan para entrar en su dormitorio. Pasado el sobresalto inicial, la mujer repara en los papelitos que tienen anudados a sus patas. No lo puede CREER, son palomas mensajeras. Se PREGUNTA entonces cómo era aquel poema de Alberti que aprendió de niña en el colegio. Cuando a la hora de la comida, reunida alrededor de la mesa toda la FAMILIA, la mujer narra lo sucedido, su marido dirige una rápida mirada a sus cinco hijos y le sobreviene un escalofrío al pensar en el Espíritu Santo.

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