Relato de la comunidad
Comunicar
Por Juan Francisco MencíaMurga
Dicen que utilizamos poco más de mil palabras en el vocabulario con el que hablamos, y es que el lenguaje, a fuer de claro, también necesita la economía.
Si decimos Popocatépetl, por asimilación, entendemos que hablamos de un volcán y de sus características, al igual que si mentamos La Cabalgata de las Valkirias señalamos una ópera y sus esencias. Al lenguaje, los humanos, lo tenemos que dotar de sostenibilidad, haciéndolo preciso, sugestivo y rico, y resulta admirable, por cateto, que quienes mayor obligación tienen de hacerlo, porque de él viven, son quienes, alardeando de creatividad, ramplones, lo injurian y pervierten.