Relato de la comunidad

Cristina Ruiz Perea

Por Cristina Ruiz Perea

Junto al crecimiento de los brotes esta primavera, con la lluvia y el sol, imagino el bosque como serendipia de setas mágicas. En estos días el planeta alza su voz, escucho sin cesar los pájaros desde mi ventana, el cielo más azul ilumina de esperanza ese camino que habla en silencio y dice verdades. En las tardes, el arte de los aplausos invoca para que todo el mundo sane, agradeciendo el amor de muchos a los demás. El aire limpio huele a raíz mojada y mis pies se han quedado quietos, guardando la calma.

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