Relato de la comunidad
De mimbre
Por MARIA FELISA EGUIZÁBAL FERNÁNDEZ
Al pie de la escalera, un cesto continúa impasible, esperando a que lo llenen de certezas.
Mira al cuadro, roído por las termitas, y vuelve a leer la fábula que le atañe:
“Esta era la cuenta de la lechera, que pretendía vivir del cuento, a base de un breve canto que con el tiempo se convirtió en mantra”:
«Venderé la leche, y con el dinero me compraré un centenar de huevos que llevaré al mercado…y…»
Mas, como sabéis, la leche se derramó y sus sueños volaron a otra realidad”.
No obstante, mientras la mimbre dure él seguirá esperando.