Relato de la comunidad

De repente se dio cuenta de que caminaba sin rumbo por un laberinto lleno de sombras.

Por Alba

Parecía estar en una especie de mundo de ensueño.

Ella, que se consideraba una mujer sabia, no podía creer encontrarse a merced de esa marea de almas sin voluntad.

Y el tiempo pasaba.

Luchó con tal tenacidad que, finalmente agotada, acabó sucumbiendo a esa vacía existencia. Y sin esperarlo, en un momento de absoluta catarsis, consiguió alzar el vuelo.

Cada vez desde más alto podía ver con mayor compasión a aquellas almas que vagaban dormidas en la espiral de la existencia.

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