Relato de la comunidad
“Delicias”
Por MARIA FELISA EGUIZABAL FERNANDEZ
La casita, recién barnizada que tiene un nuevo nombre: “Delicias”, se ha convertido en el ALMA del recinto. Un amplio escaparate muestra con GENEROSIDAD el delicioso contenido, que esperan niños y mayores.
La gente espera en interminables colas sin MIEDO a la LLUVIA, o al inclemente sol para satisfacer su acuciante deseo; sin ningún ánimo de COMPARTIR ni un mísero lametón.
¿Desconocen o ignoran estos infelices futuros obesos cuánto veneno, disfrazado de azúcar, se esconde en estos helados?