Relato de la comunidad

Desde niña,sin conocimiento alguno sobre el mundo de la aviación,mi deseo fué formar parte de él.

Por Olivia Galván Cabrera

De mi primer vuelo,Linz-Graz, recuerdo la ilusión y la reacción de mi cuerpo (me temblaba todo) una vez me vestí de uniforme.

El encuentro con el resto de la tripulación y posterior embarque me llevó a tomar conciencia de la responsabilidad que teníamos.

Una vez cerramos puertas,la comunicación entre la tripulación,incluso no verbal, fué una conexión difícil de explicar.

El empuje de esos motores hacia el amanecer de ese día…me mantiene, todavía hoy ,en el aire con ilusión.

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