Relato de la comunidad
Despacito
Por Claribel Aránega
Domingo por la tarde, voy a aplicarme una mascarilla de aguacate mientras mi marido escucha la retahíla de conexiones con Mestalla, con Riazor…¡Qué hartazgo! Entro en la ducha con la música a tope. Subo el volumen para no enturbiar mi rutina de belleza con los goles que atronan mientras mi santo aliña unos boquerones. Me resbalo y caigo de mala manera. Mis gritos de socorro no llegan a la cocina. He debido partirme el alma pero al universo qué le importa. Escucho sus alaridos descomunales: Gooooooool, Messi campeooooón…y pierdo el conocimiento acompañada de Luis Fonsi y su Despacito.