Relato de la comunidad

DORMIDOS

Por Galilea

Hemos dormido días enteros

sin voz y sin sueños.

Hemos dormido crueles inviernos,

primaveras de flor marchita,

veranos tórridos y desérticos,

otoños deshojados de futuro.

Hemos dormido tanto

que nuestros párpados

despertaron pegados.

La complicidad se derrumbó

vaciados los lugares comunes;

y la vigilia, convertida

en una pesada carga,

es río contaminado y sin vida.

Hemos dormido injustificables tormentas

sin la promesa de despertar

al albur de un arcoíris.

Tanto hemos dormido

que la muerte

sabrá donde encontrarnos.

En una habitación sombría,

moribunda y doliente la vida,

se rendirá a su flaco destino.

Huesos de un cadáver

hambriento y dormido.

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