Relato de la comunidad
EL COLIBRÍ Y LA DAMA
Por Ángel Sienfuegos
Erraba el COLIBRÍ en busca del sustento
por tierras que el sol, con saña, apuñalaba,
esquiva era la fuente y exiguo el alimento
que hambrienta esperaba, la párvula camada.
Sufría en SILENCIO la dama el tormento
de falta de noticias del novio, en su ventana,
y cuando interpretó la rotundez del tiempo
el llanto acompañó su espera larga y vana.
Sorpresa para el ave fue el avistamiento
de insólito ROMERO que el ALFEIZAR regaba,
con fértil lagrimeo de un crudo sentimiento
que el ave, en su VICTORIA, jamás imaginaba.