Relato de la comunidad
El hombrecillo
Por Ulises de Laney (@UdLaney)
(Última parte)
Dando brincos comenzó a crecer, de hombrecillo a… ¡Gigantón! Parecía que su cuerpo tenía conocimiento del hundimiento del barco y era una milagrosa reacción. Se tiró al agua y creció tanto que sus pies tocaron el fondo. El trasatlántico se hundió pero el hombre dijo: «¡Embarque, pasajeros!»
Allí el operador de comunicación avisó al rescate y todos esperaron su llegada impresionados por estar a hombros del gigantón. Cuando llegaron el hombre disminuyó inexplicablemente su tamaño hasta desaparecer bajo las olas pero el empuje del mar le llevo hasta una isla.
Volvía a ser… ¡diminuto!,
donde eligió su querida vida arbórea.