Relato de la comunidad
Él, qué sabe
Por rosagua
Con asombro, el feje de mi compañía me sugirió que debería escribir un guión con más contenido emocional, mas triste, que llegara a herir, a rascar. Drama, quería drama. Dijo que mis guiones eran simples, hacían reír. Había que darle un giro a la actuación, captar a otro tipo de público.
Él ignoraba mi soledad, mi tristeza y mi llanto nocturno antes de caer rendida. Mis guiones eran divertidos, cargados de alegría, ¡para qué iba a hacer de mi trabajo una prolongación de mi tristeza!
Cuando se habría el telón rojo ante mis ojos, comenzaba para mi la vida.