Relato de la comunidad
EL RECUENTO
Por Galilea
Llegó el día y las urnas ardían. Cualquier papeleta que entrara en ellas quedaría achicharrada de inmediato. Con tantísimo calor hasta el talento más innato se resintió. Mermadas las facultades quedó anulada su insólita visibilidad a la hora de captar, anticipadamente, cualquier contratiempo. Incapaz de oler CO2 ni a diez metros de distancia, el amor propio se derrumbó. Debía lograr cuanto antes la idónea cercanía al éxito que anhelaba. Los exhaustos integrantes de las mesas electorales se lo pondrían fácil. Picaría a diestro y siniestro. El recuento de víctimas levantaría el ánimo del díptero. Esta vez, ¡sí!; por mayoría absoluta.