Relato de la comunidad

El Solitario

Por Jorge Alonso Curiel

Nunca tuvo medios para cumplir su sueño. Tener muchos millones y ayudar a los demás en un acto de verdadera cooperación. Pero hace unas noches, al bajar la basura, se encontró una maleta repleta de billetes al lado del contenedor.

Al día siguiente, al atardecer, salió a la terraza y comenzó a arrojarlos. Sin duda, aquello era una de sus mejores vivencias. En la calle, los viandantes empezaron a recogerlos.

Al acabar, se arrojó con los brazos extendidos, esperando los abrazos de sus nuevos amigos que le subirían el ánimo; la amistad tan buscada de muchas maneras.

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