Relato de la comunidad

EL VIEJO Y LA MAR

Por Mar Olayo

Todas las mañanas el anciano dibujaba con su bastón las olas que morían en la arena, mientras que su querido y viejo Gascón le traía el viejo palo, con la implicación de años de fiel convivencia, camino de soledad desada; prisioneros del sonido de la mar, desde el día que, arbolada, le arrancó a su amada. Resultado de celos y furia.

– Mira querido compañero, explicó con gesto afligido, las olas se postran ante mí anunciando la muerte. La mar siempre me quiso para ella sola. Ese el momento de cumplir su deseo. ¿Vienes conmigo? Prguntó lanzando el palo al agua.

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