Relato de la comunidad

Erase una vez un chico lleno de sensibilidad y bondad que tomó la decisión de iniciar un proyecto para llenar de ALEGRÍA la vida de unos niños que estaban faltos de ella.

Por Elena

Él no soñaba con lujos.

Su sueño era llevar su arte y su buen hacer a 12 niños y poder sacarles de las calles de Arusha, TANZANIA.

Para lo cuál invirtió todo su esfuerzo y dedicación en crear una casa de acogida y una escuela para dar EDUCACIÓN tanto a niños como a niñas para que hubiese IGUALDAD para todos.

Y por eso, Daniel, te damos las gracias, ASANTE.

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