Relato de la comunidad

Ese sacudón

Por Amalia Martínez Fernández

No sé cuándo comenzó, a quién se le ocurrió la idea, ni cómo fue avanzando hasta germinar en el corazón de tantas personas. Ese sacudón de buenas energías y vibraciones positivas, nos ha llevado a tener un halo de esperanza en la humanidad.

Nada puede ser peor, que la división de las personas y remar hacia un lado distinto, para satisfacer nuestros propios intereses. Por lo que este proyectil lanzado lleno de amor incondicional, sin colores de semáforo rojo y verde, ni desigualdades, y con el mismo grito en nuestra garganta, será lo que único, que podrá salvar al mundo.

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