Relato de la comunidad
ESPEJISMO
Por PILAR ALEJOS MARTINEZ
Cuando llegaste a mi vida, el tiempo que pasábamos juntos me parecía efímero. Todo lo demás pasó a ser superfluo e insignificante. Miraba la vida a través de tus ojos. Solo existíamos tú y yo. Para los demás aquello era inefable, pero te convertiste en mi mundo. Un lugar donde no cabía nadie más.
Lo que para mí fue un amor inconmensurable, para ti resultó ser algo etéreo, que, como volutas de humo, se desvaneció en el aire.
Quedaron en el olvido los besos y las caricias, desde que hiciste que me sintiera presa entre los barrotes de tus brazos.