Relato de la comunidad
ETERNA
Por Alguien
Entre la belleza y el orden que imprimen las letras y la sordidez y el caos de la realidad no cabía igualdad posible. Por ello, aprovechaba cualquier oportunidad para transcribir sus campañas militares. Aquella mañana, la accesibilidad al golfo de Morbihan era buena y el Cesar poeta trabajaba en la creación del “Commentarii de Bello Gallico”. Levantó su copa de hidromiel y cerró el capítulo dictando: «Roma es eterna». Lo que ignoraba el Cesar general era que el escriba acababa de quedarse sin tinta y que un proyectil, procedente de las catapultas vénetas, en veinte segundos, impactaría contra la mesana.