Relato de la comunidad
EXILADOS TERRUÑOS.
Por Jaime Rojas Jiménez
Inevitable cargar morriña en este exilio. Olvidados de Dios, Joao y yo, nunca nos cansamos de recordar los años mozos por rías y por montes; el ¡ole! de los tablaos… Sin su ritmo se escurre el alma. Con Joao casi ni nos vemos, pero cuando pasa por acá, señor, qué de recuerdos refrescamos. Con buena jarra de albariño o de vino verde, acabamos por españolear este estío desolado… Joder, la saudade, que la cabra siempre tira al monte. Es la verdad y quien nos vea juntos, y exilados, descubrirá mi melancolía, la añoranza de Joao, y nuestra solidaria, sempiterna amistad.