Relato de la comunidad
Exotismo
Por Jorge Zarco Rodríguez
Aquella era una zona de extremo oriente. Donde se temía a posibles francotiradores ocultos en la lejanía. Los sabios que se habían negado a abandonar Siria, aconsejaban a los viajeros visitar las ruinas de Agharti, la ciudad imaginaria que siempre yace bajo tierra. El aspecto de la superficie era tan grotesco, que invitaba a la huida inmediata de un país al que muchos siglos de historia no había salvado del capricho sádico de los tiranos guiados por los intereses creados, que siempre provocan victimas colaterales. Una niña toca el piano en una calle destrozada, rozando con sus dedos el paraíso.