Relato de la comunidad
Fe y perseverancia
Por Amalia Martínez Fernández
Emprendieron el viaje a la India, con la ilusión de abrazar a los dos niños que, después de algunos impedimentos consiguieron adoptar.
Mantuvieron la fe durante el largo y eterno tiempo de espera, hasta que la suerte se puso de su parte, o, quizás, fue la inagotable perseverancia la que hizo el milagro, y en la ciudad de Vrindavan esos dos hermanos huérfanos llegasen a ser, sus queridos y deseados hijos.
Volaron a su nuevo hogar, donde les esperaba una feliz y nueva vida. Atrás, quedó la raíz de su existencia. El hambre y el desamparo vivido en la calle.