Relato de la comunidad
Firmeza
Por Juan Pablo Goñi Capurro · Olavarría (Argentina)
La magia lo atrapó antes que las letras. La dinastía de escritores se extinguiría. Con mucho amor, los padres intentaron convencerlo, pero el muchacho insistió en preferir los trucos a las palabras. La familia se escandalizó, su último descendiente andaría engañando gente con artificios en lugar de apelar con sus escritos a la solidaridad universal. Siglos dedicados a la salvación de la humanidad mediante el arte, despreciados por un joven ansioso de aplausos fáciles.
El muchacho respondió firme: —La humanidad no ha mejorado en esos siglos, al menos, la haré sonreír con mis espectáculos.
La cuestión todavía se debate.