Relato de la comunidad
GITANA
Por Singrafista
Era tan joven y derrochaba tanto TALENTO que me dio una envidia atroz. Bailaba de un modo único. Sus pies parecían no apoyarse en el suelo y flotar por el tablao. Sin embargo, su LIDERAZGO se veía ensombrecido por la voz descarnada del cantaor. Su ENERGÍA y el gesto totalmente ausente, reflejaban una PASIÓN infinita y una gran sensibilidad y HUMANIDAD. Tocaron muchos palos, poniendo a prueba la capacidad del guitarrista, que demostró su pericia acompañando a las dos figuras del flamenco. Los palmeros y el cajón completaban el ritmo de una noche sevillana en la que logré sentirme gitana.
Singrafista, Mayo 2025