Relato de la comunidad

HASTA AQUÍ

Por LAURA BARRAL MATEO

—Es mentira que te guste la paella de mi madre. No sé por qué sigues viniendo cada domingo a esta casa donde, según tú, no se puede ni dormir la siesta en condiciones. No te gusta el barrio, no te gustan mis padres, no te gusta la casa… Estoy harta de que me digas que aquí todo está obsoleto y que no soportas tanto ruido… pues, ¿sabes qué? Que no hace falta que vuelvas… ¡estás tardando en largarte! ¡Menudo gusano rastrero estás hecho!

Aquel día, María por fin se quedó a gusto.

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