Relato de la comunidad
HERMANAS
Por Javier Puchades
Al entrar, me ha parecido escuchar su canción favorita. He ido a su habitación y solo he encontrado su guitarra sobre su cama. He bajado a la cocina. Allí, el bote de sus galletas preferidas estaba abierto. Entonces, he oído el susurro de su voz procedente del comedor. He ido corriendo, pero nada. A mi hermana siempre le ha gustado jugar al escondite. Solo he hallado descolocada, la fotografía que nos hicimos en Ibiza el último verano. Y un pétalo que se ha caído del ramo de rosas que hay junto a la urna con sus cenizas.