Relato de la comunidad

Íbamos a compartir nuestra vida. Tu…

Por Claribel Aránega

Íbamos a compartir nuestra vida. Tu enfermedad no sería un obstáculo para caminar de la mano hacia el futuro. Mi etnia no sería tampoco un impedimento ni los rumores sobre mi pasado en los que se me relacionaba con una secta de evidentes comportamientos satánicos. Viviríamos unidos en la falta de salud y en la pobreza. Eso habíamos prometido el día de nuestra boda pero, ahora, mi amnesia no me permitía recordarlo mientras desmembraba tu cuerpo y tus vísceras me alimentaban. Tu sangre era dulce como la miel y mis promesas un nido de mentiras.

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