Relato de la comunidad

KAMIKAZES

Por generouslyperfectee49e0c174

Una mariposa macaón que revoloteaba por la enredadera de la cocina se coló por el hueco del extractor de humos. Aterrizó en el borboteante puré de calabaza, disolviéndose en un segundo sus delicadas alas.

El periquito, en la cocina, me llamó:

−¡Joaquín, mamarracho!

Mi nombre y «mamarracho» son las únicas palabras que mi mujer ha conseguido enseñar al pájaro.

Al ir a tapar la cazuela vi la mariposa muerta, que sin alas parecía un bicho horrible. En la ventana, otra macaón, esta todavía con gráciles alas y antenas, se lanzaba una y otra vez contra el cristal.

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