Relato de la comunidad
La esperanza en la mano
Por Gabriela Vázquez
Tal vez esto se trate
de un crecimiento humano
inesperado…
Un ejemplo acabado
de serendipia
que le quita al planeta
su estereotipia,
le cambia los rituales
y el movimiento.
(Casual descubrimiento:
somos mortales).
Sí, todas las ciudades
son parecidas
en cuarentena:
con la misma condena,
se miran confundidas
en busca de verdades.
Pero a veces les nace,
un brote insospechado
por el camino,
aunque un virus cretino
-cruel rey deshilachado-
las amenace.
En medio de la noche,
silenciando su grito
y sin dejar cicatriz,
arranca de raíz
cada viejo reproche,
tu abrazo por escrito…