Relato de la comunidad
LA GUINDA DEL PASTEL
Por Nani Canovaca
Me regalaría un diamante como un GARBANZO en prueba de su amor. Le contesté que no quiero joyas, sino sinceridad. Resultó ser un PAPANATAS, se ofendió y me montó una escena tan CÓMICA que daba risa. Para suavizar la situación, le dio la VENTOLERA y me llevó un ramo de rosas azules que pagó con mi sueldo, porque por incompetente lo mandaron a casa. Yo también lo envié a la de su madre para que lo terminara de madurar. Hoy recibo un buzón de voz MELOSA, que ha servido para poner la guinda al pastel.
Nani. Junio 2019