Relato de la comunidad

LA LUNA TARDÍA

Por Agustín

Bobo, no seas lobo. Deja tu aullido para otros maullidos más fieros. Deja el zafiro, vampiro. Esas joyas no son para tu cabeza de cebolla. Cura la hemorragia de tus colmillos sin brillo. El ruido de tu aerofagia nos llega como un estribillo. No seas más un fantoche. Conduce la noche y aparca tu coche. Escoge la flor y déjate de amor. Vuelve a la cama, noctámbulo, antes que te caigas de la rama. Ya sabemos todos que eres sonámbulo: un triángulo rectángulo sin hipotenusa.

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